lunes, 24 de octubre de 2011

Más sobre el Sistema Inmune!

Ser inmune significa estar protegido. Por lo tanto, tiene sentido que el sistema corporal que ayuda a combatir las enfermedades se llame “sistema inmunológico”. El sistema inmunológico está formado por una red de células, tejidos y órganos que trabajan en conjunto para proteger el cuerpo. Los glóbulos blancos forman parte de este sistema de defensa. También reciben el nombre de “leucocitos”. Existen dos tipos básicos de estas células encargadas de combatir gérmenes:

•Los fagocitos devoran a los gérmenes invasores.
•Los linfocitos permiten que el cuerpo recuerde a los invasores y los reconozca si regresan.
Los leucocitos se encuentran en muchos lugares, incluido el bazo, un órgano ubicado en el vientre, que se encarga de filtrar la sangre y de ayudar a combatir las infecciones. Los leucocitos también están presentes en la médula ósea, que es una gelatina espesa y esponjosa ubicada en el interior de los huesos.

El sistema linfático también está habitado por estas células encargadas de combatir los gérmenes. Si alguna vez se te inflamaron los “ganglios” ubicados en los costados del cuello, como cuando tienes dolor de garganta, entonces sabes lo que es el sistema linfático. Los ganglios linfáticos contienen agrupaciones de células del sistema inmune. En general, los ganglios son pequeños, de forma redondeada y pasan desapercibidos. Pero cuando se inflaman, indican que el sistema inmunológico está trabajando.

Los ganglios linfáticos actúan como filtros y eliminan los gérmenes que pueden dañarnos. Los ganglios y los pequeños canales que los conectan entre sí, contienen linfa, un líquido transparente con leucocitos (glóbulos blancos). Además de los costados del cuello, ¿en qué otros lugares tienes ganglios linfáticos? Detrás de la rodillas, en las axilas y en la ingle; para nombrar sólo algunos.

Ahora bien, cuentas con este excelente sistema. ¿Pero es suficiente para evitar que te enfermes? En realidad, todos se enferman de vez en cuando. Pero el sistema inmunológico nos ayuda a curarnos. Y si te has dado las vacunas correspondientes, el cuerpo está más que preparado para combatir las enfermedades graves que el sistema inmunológico por sí solo podría no enfrentar correctamente. Por ejemplo, si te das la vacuna contra el sarampión, y alguna vez te ves expuesto a esta enfermedad, estarás protegido del contagio.

A veces, algunas personas tienen problemas con el sistema inmunológico. Las alergias son un problema de este tipo: el sistema inmunológico reacciona de manera exagerada y trata a algo inocuo, como los cacahuetes, como si se tratara de algo verdaderamente peligroso para el cuerpo.

En el caso de algunas enfermedades, como el lupus o la artritis reumatoide juvenil, en lugar de combatir los gérmenes, el sistema inmune combate las células sanas y esto puede causar problemas. Otros problemas del sistema inmunológico se desarrollan debido a enfermedades como el VIH/SIDA o el cáncer.

La mayoría de las afecciones del sistema inmunológico se pueden prevenir. Pero si surgen, es posible tratarlos con medicamentos y de otras maneras para lograr que la persona se sienta bien y sana nuevamente. Si tienes un problema con el sistema inmunológico, el médico te enseñará de qué manera puedes cuidarte para mantenerte sano y combatir las enfermedades. Los inmunólogos son médicos que se especializan en los problemas del sistema inmunológico.

Los niños sanos pueden ayudar al sistema inmunológico lavándose las manos con frecuencia a fin de evitar las infecciones, comiendo alimentos saludables, haciendo mucho ejercicio y realizándose chequeos médicos regulares. Y si hoy te sientes bien, ¡dale las gracias a tu sistema inmunológico!






Enfermedades del sistema inmune


Cuando el cuerpo se enfrenta a un germen, el sistema inmune será la primera línea de defensa. Las células y órganos especializados ayudan a su cuerpo a identificar y responder a los cuerpos extraños. El sistema inmunológico hasta tiene su propio sistema circulatorio, el sistema linfático.

Cuando el sistema inmunológico no puede ejercer sus funciones, los resultados pueden ser graves. Los trastornos en el sistema inmunológico incluyen:

•Alergia y asma: respuestas inmunológicas inadecuadas a sustancias que normalmente son inofensivas
•Enfermedad de injerto contra el anfitrión: una reacción que puede ocurrir en las personas que reciben trasplantes de órganos y pone en riesgo la vida del paciente
•Enfermedades por deficiencia inmunológica: trastornos en los que la resistencia a las enfermedades disminuye peligrosamente
•Enfermedades autoinmunes: enfermedades que hacen que su sistema inmunológico ataque por error a las células y los tejidos del cuerpo

jueves, 15 de septiembre de 2011

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El hombre, como cualquier otro animal, no podría sobrevivir a las invasiones de múltiples organismos agresores que le rodean, si no dispusiera de sistemas defensivos que permitieran destruirlos y erradicarlos.

El cuerpo humano posee diversas células que reaccionan y defienden el organismo frente al ataque de agentes agresores. Principalmente estas células son los glóbulos blancos o leucocitos, donde destacan los neutrófilos y los linfocitos












Los neutrófilos intervienen cuando el ataque es agudo (por ejemplo una herida), mientras que los linfocitos lo hacen en la agresión crónica (por ejemplo en la enfermedad de Crohn y en la colitis ulcerosa).

Además, los linfocitos en su trabajo se organizan y se especializan. Así, los llamados linfocitos B tienen la capacidad de producir sustancias específicas (anticuerpos) frente a los agentes agresores; los llamados linfocitos T helper participan en ayudar y ampliar la respuesta defensiva; y finalmente, los llamados linfocitos T citotóxicos que tienen actividad destructiva propia sobre los agentes agresores.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Nuestro Sistema Inmune!

¿Cómo actúa el sistema inmunológico sobre cualquier virus o enfermedad presentes en el organismo?




¿Qué es el sistema inmunológico?


El sistema inmunológico es la defensa natural del cuerpo contra las infecciones. Por medio de una serie de pasos, su cuerpo combate y destruye organismos infecciosos invasores antes de que causen daño. Cuando su sistema inmunológico está funcionando adecuadamente, le protege de infecciones que le causan enfermedad.



El Proceso Inmunológico

El proceso inmunológico funciona así: un agente infeccioso entra en el cuerpo. Quizá es un virus de la gripe que entra por la nariz. Quizá es una bacteria que entra por la sangre cuando se pincha con un clavo. Su sistema inmunológico está siempre alerta para detectar y atacar al agente infeccioso antes de que cause daño. Sea cual fuere el agente, el sistema inmunológico lo reconoce como un cuerpo ajeno. Estos cuerpos externos se llaman antígenos. Y los antígenos deben ser eliminados.

La primera línea de defensa del cuerpo es un grupo de células llamadas macrófagos. Estas células circulan por la corriente sanguínea y en los tejidos del cuerpo, vigilantes de los antígenos.


¿Cómo trabaja el sistema inmune?

Ante la agresión del organismo por un agente nocivo se va a poner en marcha el sistema defensivo, dando lugar a una respuesta inmunitaria compleja, dónde actuarían los macrófagos y los diferentes linfocitos, como los linfocitos B produciendo anticuerpos o los linfocitos T citotóxicos destruyendo ellos mismos a los agentes agresores. En esta respuesta defensiva participan diversas sustancias, entre ellas las interluquinas y el factor de necrosis tumoral (TNF), que son capaces de facilitar el proceso inflamatorio, incorporando nuevos glóbulos blancos.